¿Por qué deberías masturbarte con regularidad?

Masturbación femenina I

Ya lo sé: a las mujeres nos han dicho, desde que somos pequeñas, que no debemos tocar “nuestras partes íntimas” porque son “sucias” o deben permanecer ocultas ya que está prohibido acariciarlas, hablar sobre sus formas o hasta pensar en ellas. Y, sin embargo, nada de eso tiene justificación, pues nuestros genitales, es decir, nuestra vulva y vagina, además de ser partes de nuestro cuerpo como los brazos o las orejas, nos revelan muchas cosas sobre nosotras mismas: qué nos gusta y qué no nos gusta, de qué manera podemos acercarnos a las sensaciones más placenteras, cómo reacciona cada parte de la piel o la mucosa que las rodea ante determinados estímulos, por qué nos gusta lo que nos gusta.

Ahí está la primera razón por la cual es indispensable practicar el autoerotismo, mejor conocido como “masturbación”: porque con la acción de acariciar nuestro cuerpo en su conjunto, incluyendo los genitales, nos podemos conocer a nosotras mismas a profundidad, lo cual nos hará sentir contentas pues a hacerlo nos estamos responsabilizando de nuestro derecho al placer sin depender de alguien más. Además, cuando estemos en pareja (trío, grupo o como quieran), ese conocimiento aprendido a fuerza de tocarnos, de excitarnos con recuerdos, fantasías, películas o el simple impulso de nuestras hormonas trabajando con el deseo porque sí, podrá compartirse con alguien más, lo cual enriquecerá por mucho la relación.

La autoestimulación tiene muchas ventajas: fortalece nuestro sistema inmunológico, y eso ayuda a que no sea tan sencillo padecer infecciones; previene la endometriosis; al acercarte al orgasmo, te mantiene de buen humor, te servirá para controlar la depresión y te hará sentirte llena de energía. La masturbación te ayudará a dormirte en las noches de insomnio y te quitará el estrés cuando tus jornadas laborales o familiares te hagan llegar a la última
rayita de tu batería. También puede tener un efecto analgésico, que se agradece cuando duele la cabeza (contrario al mito aquel de que un “dolor de cabeza” te lleva a evitar el sexo, las hormonas que se liberan durante la excitación y orgasmo pueden quitártelo de encima), tienes un cólico menstrual o padeces cruda o resaca. Verás que tras un buen apapacho a ti misma te sentirás mejor.

¿Qué esperas para conocerte, amarte y gozarte?

Además de todo eso, estimular tu cuerpo con frecuencia mantendrán tu piel y tus ojos brillantes, podría ayudarte a mejorar el acné, a bajar levemente de peso, a elevar tu autoestima, a sentirte contenta con tu cuerpo, más relajada, menos angustiada. No tener pareja no volverá a ser un acontecimiento doloroso sino simplemente lo que es: algo pasajero o elegido. Con la actitud correcta al amarte a ti misma, si así lo deseas seguramente encontrarás una pareja… y si no es así, porque no quieres o porque no sucede, ¡no te preocuparás más! Contigo misma será suficiente para tener una vivencia que te acerque al bienestar y que se puede integrar, sin problemas, a tu existencia cotidiana en caso de que encuentres un amor.

«Estimular tu cuerpo con frecuencia mantendrán tu piel y tus ojos brillantes.»

Por Verónica Bustamante

@draverotika

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *