Cómo elegir tu primer juguete sexual

¿Por qué debes regalarte tu primer juguete sexual? Porque tienes derecho a gozar y vivir de tu sexualidad como mejor lo disfrutes.

En la vida hay decisiones que no se pueden tomar a la ligera. Como cuando decidiste tener relaciones por primera vez, o cuando tomaste la decisión de vivir con tu pareja o casarte. Así de importante es la elección de comprar tu primer juguete sexual. Seguro te preguntas si es realmente una elección importante en tu vida, y lo es cuando te das cuenta de que se trata de tomar el control de tu placer y disfrutar plenamente de tu deseo íntimo sin tabúes, sin prejuicios y sin vergüenza.

La masturbación es el principio de todo, nos permite averiguar qué y cómo nos gusta antes de siquiera entregar lo que no sabemos que hay. Esa autoexploración de ti misma es un proceso alucinante que se trata de descubrir un placer complejo y sofisticado en tu cuerpo.

En el momento en el que te descubres y dibujas un mapa de deseos y objetivos claros y precisos (pero que no dejan de sorprenderte cada vez que lo exploras), es cuando tomas la decisión de abrirte en búsqueda de nuevas cosas, y no se trata de buscar pareja sentimental o meramente sexual, sino de algo que te complemente y maximice. Es aquí cuando el momento ideal de buscar tu primer juguete sexual ¡ha llegado!

Ese momento no depende de la edad, ni de la experiencia sexual y erótica, simplemente llega cuando te preguntas si es buena idea tener un estimulador sexual a la mano, porque significa que tienes una idea clara de tu objetivo: tu placer sexual.

Ahora, ¿por qué debes regalarte tu primer juguete sexual? Porque tienes derecho a gozar y vivir de tu sexualidad como mejor lo disfrutes, y sobre todo, tienes derecho a conocer tu cuerpo y las extasiantes bondades que éste te puede hacer sentir, así que no hay nadie mejor que tú para introducirte en las maravillas del sexo y el placer.

Puedes empezar con un estimulador de clítoris, algo discreto pero muy placentero que te permita tener el control de las sensaciones por medio del nivel de vibración que desees.

Recuerda que un juguete demasiado aparatoso no suele congeniar con nuestra primera elección, del mismo modo que tampoco lo son aquellos dispositivos que estimulan áreas como el punto G. Así que, por lo tanto, la primera elección puede ser un estimulador de clítoris que quepa en todos lados y sea tu acompañante adonde vayas.

El clítoris es el ejemplo vivo de que las mejores cosas de la vida vienen en empaques pequeños, así que no te olvides de él. Conócelo, enamórate de tu cuerpo y olvídate de la vergüenza, que en el sexo no hay cabida para eso. ¡Se dueña de tu placer!

«La masturbación es el principio de todo, nos permite averiguar qué y cómo nos gusta antes de siquiera entregar lo que no sabemos que hay. «

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